Meta desmanteló una red de propaganda y reclutamiento vinculada a un grupo guerrillero que operaba en la frontera entre Colombia y Venezuela, según información incluida en un informe de amenazas adversarias de la compañía y analizada por Cazadores de Fake News.
La organización armada no es identificada por su nombre en el reporte de Meta. De acuerdo con la investigación, la estructura utilizaba principalmente Facebook e Instagram para difundir contenido ideológico, mostrar imágenes relacionadas con entrenamiento militar y armamento, fortalecer su presencia digital y promover actividades de reclutamiento.
La operación tenía antecedentes en la radio. Según la investigación, una emisora vinculada a la propaganda del grupo habría perdido alcance con el paso del tiempo y parte de su actividad fue trasladada hacia Internet. La estrategia incluyó la creación de cuentas y páginas que aparentaban funcionar como medios de comunicación independientes, además del uso de servicios de mensajería cifrada para coordinar actividades.
Meta informó que durante enero de 2025 eliminó más de 250 cuentas, páginas y grupos relacionados con esta operación. En mayo del mismo año, la compañía retiró más de 800 activos adicionales asociados con la organización y un grupo aliado.
La actividad no terminó con esas acciones. Durante 2026, los sistemas de Meta identificaron y deshabilitaron más de 350 activos adicionales relacionados con la red, de acuerdo con la información citada por Cazadores de Fake News.
La investigación también destaca una respuesta dirigida a la prevención del reclutamiento. Meta desarrolló una campaña de mensajes personalizados para aproximadamente 20.000 usuarios de entre 13 y 25 años en Colombia que habían interactuado con redes asociadas a grupos considerados terroristas por la compañía.
La campaña fue realizada junto con la organización colombiana Tiempo de Juego y buscó ofrecer información preventiva a usuarios identificados mediante determinadas señales de interacción en las plataformas.
El caso evidencia cómo las redes sociales pueden convertirse en espacios utilizados para ampliar el alcance de operaciones de propaganda y reclutamiento, incluso después de que las plataformas eliminen cuentas vinculadas.